El Comité de Derecho de Autor de la OMPI en el 2014

Sobre las discusiones relacionadas a las limitaciones y excepciones en favor de bibliotecas y archivos. No se abarca otros temas que estuvieron también en agenda durante el año que pasó, como un potencial tratado internacional para protección de organismos de radiodifusión, o un instrumento de excepciones para instituciones docentes y de investigación.

¿Cuál es el trabajo del Comité Permanente de Derecho de Autor en la OMPI?

Los estados miembros, en el marco de un organismo multilateral como OMPI, discuten temas relacionados a la protección de los derechos de autor, incluyendo actualización y armonización de normativa a nivel internacional.

En particular, por iniciativa de algunos estados miembros como Brasil o Chile, en los últimos 10 años se ha puesto en la agenda del Comité la discusión sobre las excepciones al derecho de autor. La idea ha sido evaluar si este mecanismo legal  -que permite ciertos usos de obras intelectuales sin necesidad de permiso y/o pago a los respectivos creadores- funciona adecuadamente en los países miembros y a nivel internacional; considerando los cambios tecnológicos recientes y la tendencia en varios países hacia una mayor protección legal a los titulares de las obras.

¿Qué se discuta en la actualidad que sea de interés para la comunidad bibliotecaria?

La elaboración de un instrumento legal que permita asegurar entre los países miembros un conjunto de excepciones al derecho de autor que ayuden en el trabajo y gestión de bibliotecas y archivos.

Quienes han tomado la iniciativa resaltan el hecho que las excepciones a favor de bibliotecas varían en alcance y forma en cada país, incluso contando con naciones donde no hay excepciones específicas a favor de estas instituciones. En un contexto donde el desarrollo tecnológico avanza, el tipo de material a preservar en las colecciones se amplía y la oferta de servicios bibliotecarios como el préstamo no solo se satisface físicamente, los países promotores de este instrumento remarcan que la normativa necesita actualizar algunas condiciones en las cuales se permita la distribución de información sin permiso.

En concreto, lo que buscan un grupo de estados, entre los que se encuentran países de Sudamérica y África, es la elaboración y aprobación de un tratado en la OMPI. Esta herramienta ofrecería un marco flexible que permita a nivel nacional asegurar excepciones para que bibliotecas y archivos puedan continuar realizando su labor, proponiendo servicios y actividades innovadoras al contar con menos barreras para distribuir contenidos, todo esto respetando a su vez los derechos de autor de forma adecuada.

¿La discusión avanza de buena forma en el Comité?

No. Hay grupo de representantes, entre los que se encuentran Estados Unidos, Japón y la Unión Europea, que no están de acuerdo que el resultado de las negociaciones sea la propuesta de un tratado ante la Asamblea General de OMPI. Este conglomerado de estados entienden que el actual marco internacional sobre derechos de autor otorga el suficiente espacio de maniobra para que, a nivel legislativo de cada país, se puedan realizar las modificaciones necesarias en lo que respecta a las excepciones a favor de la labor bibliotecaria.

En ese sentido, si hay deficiencias en el capítulo de excepciones en algunos estados es por problemas al adaptar lo que actualmente ofrece el mencionado marco internacional. En esa línea, el ofrecimiento de estos países quedaría solo en asistencia técnica que ayude a naciones en vías de desarrollo en mejorar su legislación interna y sus actuales prácticas en cuanto limitaciones al derecho de autor.

Frente a esta posición, los países que están a favor de un tratado insisten en que existe un desequilibrio en el actual sistema normativo, demasiado orientado a la protección de creadores. Disminuir las barreras para la circulación de información a través de instituciones públicas como bibliotecas y archivos es una manera de devolver ese equilibrio.

Con todo, estas fricciones han llevado casi a una paralización del trabajo del Comité. En la sesión 27° de abril pasado no se pudo aprobar texto que permitiera avanzar el borrador del tratado. Mientras que en la sesión 28° de julio incluso no se pudo consensuar las recomendaciones sobre el trabajo futuro del Comité en este campo, que debían dirigirse a la Asamblea General de OMPI que se celebró en setiembre.

¿Cuáles son los documentos de trabajo generados en el proceso?

Tiempo antes de discutir un instrumento específico, la Comisión requirió elaborar un estudio sobre el estado de las excepciones a favor de las bibliotecas,  asumido por el especialista Kenneth Crews. Su informe final da cuenta de cómo se han establecido excepciones como instrumento para salvaguardar o no el trabajo de bibliotecas y archivos en 184 países miembros de la OMPI.

A propósito, el autor presentó un estudio complementario en la reciente sesión 29 del Comité. Como comentaba en el reporte sobre la sesión 26°, esta actualización se realizó a pedido del propio Comité,  dado los diversos cambios legislativos en materia de propiedad intelectual que se han dado en los últimos años.

Ahora bien, el documento de trabajo SCCR/26/3 es el que hay que revisar para mirar en detalle cómo van las negociaciones para el eventual tratado. El escrito compila las propuestas presentadas por el Grupo Africano, Brasil, Ecuador, Uruguay, India y Estados Unidos, junto a los comentarios realizados por los distintos países miembros. Todo dividido en 11 temas de discusión: preservación, derecho de reproducción y ejemplares de salvaguardia, depósito legal, préstamo bibliotecario, importaciones paralelas, usos transfronterizos,  obras huérfanas, limitaciones sobre las responsabilidades de las bibliotecas y los archivos, medidas tecnológicas de protección, contratos, derecho a traducir obras.

El documento contiene el texto aprobado por el Comité al menos hasta la sesión que se celebró en diciembre del 2013. Por los conflictos comentados en la sección anterior, ya no se pudo avanzar en la aprobación de más texto durante el 2014, pese a que sí se llegaron a abordar varios de los temas.

A su vez, como una manera de facilitar la discusión, durante el año que pasó, el bloque africano, Brasil, Uruguay e India presentaron un texto consolidado (documento SCCR/29/4) donde se fusionaban sus distintas propuestas. Así, en vez de las 58 páginas del documento SCCR/26/3 (versión en español), se tiene una versión más ligera de 4 páginas con el texto específico que permita avanzar las negociaciones. Sin embargo, esta oferta no cambió el parecer en el bloque de países que piensan que un tratado no va, con lo cual esta edición sucinta no logró el consenso suficiente para recibir la aprobación del Comité.

Finalmente, la Presidencia del Comité presentó en la última sesión 29 un documento que busca retomar el consenso. Preparado por el presidente, el peruano Martin Moscoso, el  documento fue repartido solo entre los delegados de los países miembros (mas no entre los representantes de la sociedad civil que también atendieron la sesión), con cargo a discutir su contenido en la próxima sesión 30°, de junio 2015.

Por todo lo comentado, ¿entonces podemos concluir que fue un año perdido?

Lo fue, además que la credibilidad del Comité para lograr acuerdos ha quedado cuestionada. Poco se puede hacer por ahora en la medida de que hay países que solo tienen en la agenda inmediata la aprobación de un tratado que beneficie a los organismos de radiodifusión, mas no están dispuestos a seguir ampliando el campo de las excepciones, más allá de lo que se permitió con la aprobación del Tratado de Marrakech en el 2013.

La presentación del nuevo estudio Crews durante la sesión de diciembre ha generado una suerte de pausa en el Comité, donde el énfasis está en procesar información. Hay un compromiso para que los estados miembros revisen este estudio, de tal modo que presenten comentarios adicionales e información complementaria sobre el estado de las excepciones a nivel nacional durante la próxima sesión. A su vez, está el acuerdo para examinar la propuesta sugerida por el Presidente del Comité.

Con todo, si se mantiene la poca predisposición para potenciales medidas, el Comité se corre el riesgo de ser desplazado como escenario de debate en temas de derechos de autor, como ya ocurre de hecho en el ámbito de las negociaciones por tratados económicos bilaterales / regionales. Como advertía el propio profesor Crews, en caso haya estados que deseen actualizar su legislación en excepciones, se van a basar en “modelos” existentes o emergentes en el plano internacional. Si la OMPI no puede ofrecer uno de esos modelos normativos, su presencia en los debates nacionales sobre tecnología y adaptación legal se verá disminuido.

La próxima sesión del Comité tendrá lugar del 20 de junio al 3 de julio de 2015

 

 

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